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jueves, 28 de abril de 2011

Comentario de texto: Piramide de edades de España


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La pirámide tiene una base en forma ovoide, lo que indica un descenso acusado de la natalidad.

Eso indica que no estamos ante una población joven, sino ante una envejecida. La natalidad es baja: observamos que, desde el tramo 25 a 29 años, desciende el número de personas. Esto nos lleva a comienzos de los años 80, año en que comenzó a descender la natalidad. La natalidad no se recupera hasta los últimos años, apreciándose un aumento en el grupo de edad 0-4 en ambos sexos.

La cúspide de la pirámide española es ancha, por lo que podemos determinar que:
Nos encontramos ante una población envejecida, la esperanza de vida de la población es, por tanto, alta y que la causa que explica la baja mortalidad es el alto nivel de desarrollo del país que se cristaliza en una potente infraestructura sanitaria, el acceso universal de la población a la misma, la inexistencia de problemas de desnutrición, etc.

En la relación Hombres-Mujeres concluimos que nacen más varones que mujeres, algo natura pero las mujeres tienen la esperanza de vida más larga, fenómeno también natural.
El grado de fecundidad es bastante bajo si tenemos en cuenta el número de mujeres en edad de procrear.

El pronóstico sobre el crecimiento de la población es bastante claro: la población española presenta signos de envejecimiento, a medio plazo, y de descenso, a largo plazo, de no variar las tendencias actuales de la dinámica natural de la población.        La población activa se mantiene gracias a la incorporación de la mujer a la vida laboral y, a partir de los años 90, de la inmigración.

Para concluir, El tipo de pirámide es regresiva propio de los países desarrollados
Las consecuencias de este modelo demográfico: Envejecimiento del país y relación entre la estructura demográfica y la evolución de las tasas de actividad y paro o la financiación del estado del bienestar (pensiones, educación, gasto sanitario).

Los movimientos migratorios en España


En España, las migraciones interiores y exteriores han sido un hecho decisivo que sigue condicionando muchas características actuales de la población. A ellas se suma, desde la década de 1990, una creciente inmigración extranjera.

Las migraciones exteriores, son los movimientos fuera de las fronteras del propio país. Desde mediados del siglo XIX hasta la crisis económica de 1975. España fue un país de emigrantes cuyo destino tradicional se encontraba en África (siglo XIX), en ultramar (principalmente Iberoamérica, en la mitad de  s. XX) y en Europa occidental (entre 1960 y 1970). La finalización de la Segunda Guerra Mundial y el período de reconstrucción que se inicia en los países contendientes, marcará una nueva fase en la emigración de españoles a Europa. La necesidad de mano de obra en países como Francia, Alemania o Suiza, junto con el excedente demográfico y las deficientes condiciones económicas y sociales reinantes en España, fueron los factores que impulsaron las nuevas oleadas de emigrantes hacia Europa.
Desde 1974, la salida de emigrantes se hace mucho más débil lo que motivará que el balance migratorio a partir de entonces sea negativo o escasamente positivo.

Las migraciones interiores, son los desplazamientos de personas entre las distintas provincias y regiones de España, desde las áreas rurales a las urbanas, es uno de los fenómenos geodemográficos de mayor importancia de los últimos tiempos.
El proceso de industrialización y urbanización será el causante de las migraciones interiores, que se desarrolla en España con toda su intensidad entre los años 1960 y 1970.
Las provincias más beneficiadas por la afluencia de emigrantes fueron Madrid, Barcelona y Valencia, a las que siguieron Vizcaya, Girona, Tarragona, Alicante y Sevilla, las regiones generadoras de emigrantes fueron Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía oriental. Las repercusiones de las migraciones interiores se dejan sentir especialmente en los planos demográfico, social y económico.
Globalmente, las migraciones interiores han sido las causantes de fuertes desequilibrios en la distribución de la población; en consecuencia, han propiciado la aparición de zonas de fuerte concentración poblacional frente a la desertización demográfica de otras.

Finalmente está la inmigración de extranjeros en España. España ha pasado a ser un país de inmigración. Se tienen datos de la inmigración de carácter legal, pero se desconoce la inmigración irregular o ilegal en su auténtica dimensión.
Durante los últimos treinta años, los extranjeros residentes legalmente en España han pasado de 65000 a 400000. Entre 1989 y 1998, el crecimiento ha sido muy rápido, aunque apenas presenta el 1%  de la población total española, porcentaje inferior al de otros países de la UE.
El colectivo de extranjeros residentes en España admite una gran variedad de situaciones: Extranjeros nacionalizados,  trabajadores.(los países de origen de estos inmigrados son el norte de África, Latinoamérica, Asia, Europa no comunitaria), estudiantes y refugiados (España no se ve especialmente presionada por el problema de los refugiados).
También están los inmigrantes ilegales. Se define como inmigrante ilegal a todo extranjero que no tienen en regla su situación de residencia en España.  Legalmente, no pueden  trabajar, residir o recibir prestaciones sociales.
El número de extranjeros en situación irregular es difícil de precisar. Este colectivo está compuesto por personas jóvenes, de sexo mayoritariamente masculino, que se emplean en trabajos como la agricultura, la construcción, el servicio doméstico, la hostelería y la venta ambulante. Proceden de países como Marruecos, Argentina, Perú y Senegal, y se asientan en Madrid y Barcelona, principalmente. La pobreza, la carencia de vivienda, la falta de educación y de formación, y la marginación son algunas de las características que definen a este colectivo.

La población española a lo largo del siglo XX


A lo largo del s. XX, la población española ha pasado por diferentes momentos de crecimiento, resultantes del balance entre el crecimiento natural y el saldo migratorio. Ambos has estado influenciados por los procesos de urbanización, industrialización y terciarización económica.

En la primera mitad del s. XX (1900-1950) aumenta el ritmo de crecimiento debido a mejoras en las condiciones sanitarias e higiénicas y a mayores recursos alimenticios. Baja significativamente la tasa de mortalidad, aunque con momentos excepcionales de freno al crecimiento: guerra en norte de África, gripe de 1918, Guerra Civil, además de la emigración a Iberoamérica.

Entre las décadas de 1959 y 1970, el crecimiento alcanza altas cotas por la bajada de la mortalidad y el mantenimiento de la natalidad, y por las mejores condiciones económicas y sanitarias. La emigración de los 60 supone una contención importante.

A partir de los años 80 cambia la tendencia y el crecimiento se hace más lento por la  fuerte caída de la natalidad.

Desde 2001, el crecimiento de la población se ha acelerado debido principalmente a la inmigración extranjera, que también ha elevado la natalidad.

Definición de tasa de natalidad

Relación  entre el número de nacimientos que se producen en un año en un lugar  y la población  total del mismo, expresada en  tantos por mil.

Definición tasa de fecundidad

Relación existente entre el número de nacidos en un año por cada 1000 mujeres en edad de procrear, es decir entre 15 y 49 años.

Definición de población activa

Conjunto de personas de 16 años o más que suministran mano de obra para la producción de bienes y servicios.
Distinguimos entre la ocupada (que trabaja) y la desocupada (que busca trabajo). La población inactiva es la
que no tiene trabajo remunerado (pensionistas, estudiantes...)

Definición de Inmigración

Llegada de la población a un lugar de destino. Si el lugar de procedencia de esta población está dentro del mismo país, es inmigración interior, y si se encuentra en el extranjero, de una inmigración exterior.

Definición de Emigración

Salida de poblacion desde un lugar de origen. Si su destino está dentro del propio país se trata de una emigración ingerior, y si está fuera de él, de una emigración exterior.

Definición de densidad de población

Relación entre la población de un espacio y su superficie en Km2. El resultado de esta relación se expresa en hab/km2.